jueves, 23 de enero de 2014

Visiones de la antigüedad: Manuel de Falla y El día que cantamos los miedos a la oscuridad


Volvemos a la radio con Visiones de la antigüedad, de Miguel Ángel Maca, un espacio dedicado a la Historia, a las biografías, a la cultura general, a la música, a la poesía, a todas las cosas que inventamos, a todas las que se vivieron.
 
En este programa Miguel Ángel lo dedica a la figura de Manuel de Falla, el rostro de los billetes de cien pesetas, el compositor que desde el exilio escribió su célebre El amor brujo o El sombrero de tres picos. Amigo de Federico García Lorca, exiliado a Argentina tras la guerra civil, viajero incansable.
 
Por mi parte y sin teléfonos, a micro directo, el viaje propuesto es a través del folk norteamericano hacia los que no tienen voz. Repasamos Las uvas de la ira y su absoluta modernidad, Matar a un ruiseñor, un poema de Leonard Cohen, un montón de preguntas que se abren como las aguas a Moisés. Algo de Bruce Springsteen, de Johnny Cash, de Óscar Isaac en su sobrecogedora apertura de Inside Llewyn Davis, una o dos canciones de Bob Dylan.
 
Puedes escucharlo en directo o descargarlo:
 
 
 
 
 
 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Luis Sevilla, soy un oyente habitual del programa VDLA,Phileasfogg, y el contenido de hoy me ha llegado al corazón, vamos que se me han caído unos lagrimones como puños. Y si no me equivoco, tu también parecías emocionado en el audio. Cuando has leído esas palabras del libro Las uvas de la ira sobre "el banco" y has concluído que no habíamos aprendido, ni nada había cambiado ha sido espléndido aunque a la vez triste y se me ha hecho un nudo en la garganta al ver la situación que vivimos actualmente.
Gracias por compartir tu reflexión, tu alma y tu trabajo tanto en este como todo los demás que haces. Un saludo.

Juan dijo...

Por fin he encontrado tiempo para escucharlo y bueno... Todo lo que diga será una mierda en comparación con lo que ha sido y con lo que pienso. Excelente música como siempre (ese folk que me tiene cada día más perdido). Sobre las palabras me quedo, como siempre me pasa contigo, sin palabras. En gran parte, me siento identificado pero quién coño hoy en día no esta así. En fin Luis, un placer como siempre escucharte (y leerte) y prometo acordarme de ti en el próximo bar con la próxima cerveza y recomendarte, como siempre, desde mi más que humilde espacio. Un abrazo, tío grande.