lunes, 3 de diciembre de 2012

Una noche en un desierto egipcio

La noche cae y la música está ahí rodeando el campamento. El desierto es árido hasta que la noche va dejando el calor que ciega con sudor a los hombres. Es agradable oír algo ligero, canciones de Bing Crosby que tienen ese olor a frío, a calle mojada, a luces de una ciudad que ya no existe. Las hogueras están encendidas, no se esperan enemigos, de manera que el fuego sube como un diminuto sol de leña seca y gente que canta y bebe a su alrededor.
-Un día difícil –me dice sentándose a mi lado-. Esa mujer.
- ¿Qué?
- Nada. Sólo pensaba en voz alta, nada concreto. ¿Llegaron noticias?
- Leí la prensa, va con meses de retraso.
- Nada habrá cambiado incluso con años de retraso.
-¿Qué quiere decir?
- Pedrito, habrás leído que hay más revueltas, la gente sale a la calle, todo es caos y el centro de Madrid arde y no como una mujer que te espera.
Enciende un cigarrillo, me ofrece otro. Prende su mechero y aspiro. Toso una vez y vuelvo a aspirar hasta que me acostumbro.
-¿Qué piensas?
-No mucho, para serle sincero. Leí todo eso y pensé en si merece la pena que siga escribiendo.
-Escribes mi biografía.
-Sabe que escribo más que eso. Cuando no tomo notas sobre usted hago cosas, me pierdo en esas cosas.
-En este mundo y en cualquier otro partimos de una base equivocada Pedrito. La gente no es buena.
-¿Cómo dice?
-Sí. La gente no es buena, tampoco mala, pero indiscutiblemente no es buena. Hacemos leyes partiendo de la premisa equivocada de ser honrados unos con otros cuando lo cierto es que son honrados algunos por miedo a no serlo, y no lo son otros sabiendo que los primeros tienen miedo.
Fumamos despacio. La noche se extiende con su olor a brasa, lo cánticos, algunos hombres retirándose a sus tiendas con sus mujeres. A veces querría acercarme a ella, decirle alguna cosa, bebernos algo mientras hablamos de cualquier cosa.
-Son sólo noticias desfasadas.
-¿Tú crees Pedrito?
- Sí. Ahora todo será distinto.
- Lo único distinto está aquí. Ahora. Míranos. El tocadiscos va por su quinto corte cuando venimos de un lugar en el que un tocadiscos está extinto y aquí es el último grito. Pronto le daremos la vuelta para seguir escuchando canciones. Fumamos buen tabaco, a mí me espera una buena mujer en mi tienda y tú podrías tener lo mismo si encontraras valor para acercarte a ella. La gente no es buena, cada uno mira por sí mismo pensando que uno es el centro de un universo que en realidad no existe más que para cada cual. No somos más pesados que este humo que exhalamos. Y nadie tiene razón y todos discuten por tenerla cuando lo único cierto es que estamos aquí, la noche es suave. Mañana hará mucho calor y se nos secará el deseo como hojas que se arrancan. No me preguntes por su sentido, porque me voy a levantar y voy a hundirme entre sus muslos. Sé que lo desea Pedrito.
Se levanta y me da una palmada en la espalda. Sabe que le describiré entrando en su tienda y que allí
encontrará a una mujer desnuda que le espera. Él la besará y ella le responderá a su beso rodeando su cuello con sus manos. No sabe que sé que en realidad su tienda está vacía mientras me levanto y me acerco donde los hombres beben y cantan. Bebo con ellos pero no canto. Tú estás ahí, mirando el fuego mientras se va acabando este cigarrillo, esa última lumbre, tú alejándote donde la noche te esconde como mi lengua cada cosa que no te digo.

2 comentarios:

Maribel dijo...

Nunca me hubiera imaginado a Pedrito por aquí, pero es una sorpresa más que agradable. :)

No sé si la gente es buena, mala, o las dos cosas a la vez, supongo que esto último. En cualquier caso, se trata de sobrevivir casi sin pensar demasiado me temo. En cuanto a la prensa, más que meses, aquí parece que lleva años de retraso, con el inconveniente de que ya no están los de la del 27. Un asco de tiempos los que nos han caído encima.

Menos mal que aún se pueden leer cosas buenas y que los románticos como Pedrito siguen vivos.

Empezar el lunes así, con Pedrito y Bing es un buen inicio. Gracias.

Un besazo :)

Luis Sevilla dijo...

Maribel: Hacía tiempo que no escribía sobre Pedrito y hace tiempo llevo dándole vueltas a la cacerola a ver si escribo de una vez una de esas de aventuras a lo Rodolfo Valentino, pero con los dos inefables... :P Ya saldrá... :P

Sobre la prensa, bueno, esto es como todo, cada uno dice la noticia como le interesa, y lo que es de verdad nunca lo sabremos. Muchas veces ni siquiera se sabe estando ahí... de manera que... hay que beber... :P:P:P

Un besazo... :P